
Samaná es una península en la costa noreste, a cuatro horas de Punta Cana y con un aire completamente distinto: colinas boscosas que caen al mar, el salto de El Limón tierra adentro y Cayo Levantado frente a la costa.
Entre mediados de enero y mediados de marzo las ballenas jorobadas entran en la bahía para reproducirse, y las salidas de avistamiento desde el pueblo de Samaná son de las más fiables del Caribe. Fuera de esos meses el atractivo es la cascada, las playas de Las Galeras y Rincón, y lo poco concurridas que están.